¿Cómo crear una empresa?

¿Cómo crear una empresa?

La creación de una empresa es el reflejo del espíritu emprendedor de las personas, pero ésta tiene gran relevancia incluso desde antes de su nacimiento

Creación de empresas

La creación de una empresa es el reflejo del espíritu emprendedor de las personas, pero ésta tiene gran relevancia incluso desde antes de su nacimiento. Dicho nacimiento de la empresa se produce desde el momento en que adquiere personalidad jurídica, por tanto la elección de la misma será determinante a la hora dotar de seguridad jurídica el desarrollo de la actividad empresarial, que deberá ser acorde a las necesidades de ésta.

De este modo, antes de nada, deberemos elegir entre las distintas soluciones de que disponemos para llevar a cabo la actividad; ya sea como autónomo (empresario individual o profesional) o a través de una persona jurídica o sociedad.

 

Empresario Individual

 

El empresario individual, también conocido como profesional o autónomo, ejerce su actividad empresarial de forma individual y por cuenta propia.

Para poder llevar a cabo dicha actividad, previamente deberá realizar una serie de trámites:

  • Declaración Censal: se trata de un alta a través del modelo 036 de la Agencia Tributaria.
  • Alta en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas): se lleva a cabo a través del mismo modelo 036 y la presentación del impuesto, para los casos en que la actividad necesite tributar a través de éste, se realizará a través del modelo 840
  • Alta en Régimen de Autónomos de la Seguridad social
  • Solicitud del número patronal: a través de éste se inscribe a la empresa en la Seguridad Social. Sólo será necesario en el caso de contratación de trabajadores.
  • Solicitud de Libro de Visitas de la Inspección de Trabajo
  • Licencia de apertura

 

El empresario individual, cómo tal, tiene una gran ventaja a la hora de comenzar el desarrollo de su actividad frente a la persona jurídica y es que no requiere de capital mínimo para empezar a trabajar; sin embargo, tiene un gran inconveniente que puede llegar a resultar determinante cuando la rentabilidad de la actividad desarrollada es negativa, ya que el autónomo o profesional responde ilimitadamente con su patrimonio de las deudas generadas a través de su actividad empresarial.

 

Personas Jurídicas

 

Dentro de la personalidad jurídica de la que gozan las empresas, hay que distinguir dentro de éstas en función de su carácter capitalista o personalista, civil o mercantil; dicha distinción, en este caso, la haremos en función de la responsabilidad que recae en los socios la cual podrá ser limitada o ilimitada.

 

 

Sociedades de Responsabilidad Limitada

 

En ellas, los socios integrantes de la sociedad sólo responden de las deudas de la misma a través del capital aportado en su constitución. Dentro de dicho tipo de sociedad se encuentran incluidas las sociedades de carácter mercantil y capitalista, tales como: Sociedad Limitada (S.L.), Sociedad Anónima (S.A.), Cooperativas o Sociedades Comanditarias por Acciones, entre otras.

En el caso de los primeros tipos de sociedad los pasos a seguir para la creación de éstas son similares, lo que las distingue es el capital necesario para su constitución así como el desembolso mínimo necesario del mismo en el momento de dicha constitución.

Los trámites a seguir para su constitución serán:

  • Solicitud del certificado de denominación Social en el Registro Mercantil. Se trata de lo comúnmente conocido como la solicitud del nombre de la empresa, el cual no podrá coincidir con el de ninguna otra existente. Tendrá validez durante 3 meses durante los cuales se deberá realizar la escritura de constitución de la sociedad.
  • Apertura de una cuenta bancaria a nombre de la sociedad en constitución. Se deberá abonar la totalidad del capital mínimo inicial para el caso de las Sociedades Limitadas (3.005,06 €) o al menos el 25% del de dicho capital mínimo inicial para las Sociedades Anónimas (15.025,30€)
  • Una vez obtenido el certificado de denominación Social y de haber realizado la apertura de la cuenta bancaria, el tercer paso para la constitución de nuestra sociedad pasaría por la redacción de estatutos y la firma de la escritura de constitución, los cuales una vez redactados se deben formalizar y firmar ante notario. Para realizar dicho trámite es imprescindible aportar la siguiente documentación:
  1. Certificado de denominación Social
  2. Certificado bancario
  3. Estatutos sociales
  4. DNI de los socios fundadores
  • Pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales
  • Inscripción en el Registro Mercantil Central
  • Solicitud de CIF, Declaración censal e IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas)

 

Sociedades de Responsabilidad Ilimitada

 

Como bien se indica en el epígrafe, son sociedades en las cuales la responsabilidad de los socios no termina en el capital desembolsado en la constitución de la misma sino que éstos tienen responsabilidad patrimonial de las deudas de la sociedad, es decir, la responsabilidad no termina en la sociedad sino que los socios responden de las deudas de la sociedad en caso de que ésta no pueda hacerlas frente.

Dentro de este tipo de sociedad nos encontramos con las Comunidades de Bienes, Sociedades Civiles, Sociedades Comanditarias Simples o Sociedades Profesionales, entre otras.

La constitución de las mismas es muy diversa y va desde la redacción de un simple Contrato Privado y el pago del ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) y Actos jurídicos como es el caso de las Comunidades de Bienes, hasta la necesidad de realizar escritura pública para las Sociedades Civiles en determinados casos o para las Sociedades Profesionales, en las cuales responderán solidariamente de las deudas sociales derivadas de sus actos profesionales tanto la sociedad como el profesional que haya actuado; para hacer frente a esto último se podrá recurrir a seguros de responsabilidad civil